En cierta ocasión el diablo se acercó a dialogar con Dios, en cierta manera el extrañaba las conversaciones que ellos tenían cuando Lucifer era uno de los siervos más fieles , el arcángel más hermoso creado sobre la tierra así era recordado, el más cercano y el más amado en su momento, solo El sabia comprenderlo y llego a amarle como un hijo, para Dios fue un golpe muy duro el perder a uno de sus amigos más queridos, fue como arrancarle en brazo en vida, pero no vacilo en su decisión y lo condeno a ser desterrado de “ la ciudad de Dios”
Mirando con envidia como sus siervos le sirven, la luminosidad, la armonía,el orden de la “ciudad de Dios” que en nada se comparaba con los gritos de angustia del infierno donde el seria condenado, irritado, molesto sobremanera al ver a niños discapacitados corriendo con libertad entre los jardines majestuosos, un niño invidente era guiado por una águila en su hombro, la cual se divertía con él al juguetear levantándolo por momentos en el aire, una niña sin una pierna se divertía con frenesí montada en un corcel negro el cual obedecía su comando con la gracia de una garza en el agua , pájaros de todos los tipos, hasta los extintos dodos caminaban en las plantíos de flores de colores , el sonido del bullicio daba más vida a la alegre ciudad, las frutas eran abundantes al alcance de cualquiera que extendiera su mano, pastos verdes se extendían en todas direcciones cortados de forma perfecta por las cabras y vacas que se movían con libertad en medio de ellos, el clima era tan agradable como el inicio del verano cuando una sola brisa refresca el ambiente, leones y corderos se paseaban entre grupos de humanos de todas las edades platicando entre ellos con semblante de tranquilidad, la palabra “temor o angustia” no eran parte del vocabulario de este reino, esas palabras fueron desterradas a las profundidades del abismo donde Lucifer había construido su trono
Caminando en las calles en medio de la noche o del día iluminados por la majestad del trono divino, Lucifer no pudo más que expresar molesto bajo este “empalagoso” ambiente de seguridad y confort: ¡ellos te siguen por tu poder! ¡Por lo que tú les das!
¡Ellos me siguen por amor!!! Una voz de entre las multitudes hablo en tono firme creando un profundo silencio en medio del bullicio cerca del trono, un hombre de aspecto sencillo, cargando un bebe en brazos se acercó a Lucifer sin perder su afable sonrisa y su gesto de autoridad, era el hijo del hombre el cual se paseaba para dialogar con todos sus amigos de la ciudad, por un momento miro al pequeño en sus brazos y empezó a explicar:
“mira este pequeño ha llegado aquí, su madre hubo de presenciar como crueles hombres guiados por tus pensamientos de muerte tomaron a su pequeño y lo arrojaron contra la pared por defender mi nombre en la tierra, en medio del dolor ella encomendó su alma a mi cuidado a lo cual no me pude resistir y aquí me encuentro con mis amigos del reino cuidando del pequeño hasta que su madre lo alcance aquí en “ la ciudad de Dios” creo que va a ser muy pronto pues el calabozo es duro y lleva días sin comer, pero no me ha negado , porque me ama y yo gozoso voy a corresponder a ese amor, ella ha decidido amar y perdonar a quienes la han humillado y ofendido, ella ha decidido amar en medio de todo y ante eso yo no me puedo negar, le he preparado un lugar especial, ¡mira!, en esa casa cerca del lago le hicimos un lugar para descansar, desde ahí ella podrá mecer a su bebe bajo el murmullo de las olas y el graznido de los patos que ahí han de llegar, le hicimos una cama de seda que pedí a los gusanos el hilar ,mis amigos le visitaremos en turnos, nunca más ella estará sola eso te lo puedo asegurar, eso mi amigo es más de lo que el dinero puede comprar, solo el amor lo puede pagar ”
Lucifer guardo silencio, sabía que nada podía replicar, indignado emprendió el regreso a sus dominios, en la oscuridad de sus pensamientos donde en su locura se retorcía de dolor al pensar que había perdido su derecho a permanecer dentro de “la ciudad de Dios” y sin más exclamaba a regañadientes la verdad que ocultaba de la humanidad: LA VERDAD ESTA EN EL AMOR